Day: March 5, 2025

  • El español en la ciencia: terminología y presencia del idioma en la investigación

    El español en la ciencia: terminología y presencia del idioma en la investigación

    La ciencia y la tecnología han estado dominadas por el inglés durante décadas, pero el español no se queda atrás. Aunque muchos papers y conferencias se desarrollan en inglés, nuestro idioma sigue teniendo un papel clave en diversas áreas del conocimiento, desde la botánica hasta la inteligencia artificial. Sí, en el mundo de los algoritmos y las redes neuronales también hay espacio para el español.

    El español en la botánica: un legado verde

    Si hay un campo donde el español ha echado raíces, es en la botánica. No es casualidad que muchas plantas lleven nombres en español o en latín con influencia hispana. Desde la quina, cuyo principio activo (la quinina) -que se usó como tratamiento para la malaria- hasta el ceibo (Erythrina crista-galli), árbol emblemático de Argentina y Uruguay, el jacarandá (Jacaranda mimosifolia) o el quebracho (Schinopsis), los términos en español han nutrido la ciencia de la clasificación y descripción de la flora.

    Los botánicos hispanohablantes han contribuido enormemente a la clasificación de especies en América Latina. Términos como “epífita” (una planta que crece sobre otra sin parasitarla) o “xerófila” (adaptada a climas secos) se utilizan en español en la literatura científica. Incluso, muchas especies de orquídeas y cactáceas llevan nombres de exploradores y naturalistas hispanohablantes.

    Inteligencia artificial en español: redes neuronales y más allá

    El español también tiene presencia en el mundo de la tecnología. Conceptos como “aprendizaje profundo” (deep learning), “procesamiento de lenguaje natural” (NLP) y “redes neuronales convolucionales” (CNN) tienen sus equivalentes en español y cada vez se usan más en la investigación. En los últimos años, han surgido modelos de inteligencia artificial entrenados específicamente para el español, como BETO (una versión en español de BERT, el modelo de Google).

    En el campo del reconocimiento de voz, las tecnologías de “reconocimiento óptico de caracteres” (OCR) y “conversión de voz a texto” (speech-to-text) han avanzado en la interpretación del español, permitiendo que asistentes virtuales como Siri y Google Assistant entiendan mejor los acentos y modismos regionales. Y no podemos olvidar las bases de datos vectoriales y arquitecturas RAG (Retrieval-Augmented Generation), que están ayudando a que los modelos de lenguaje generen respuestas más precisas en nuestro idioma.

    Medicina y bioquímica: términos que cruzan fronteras

    La medicina también tiene una fuerte influencia del español. Muchos términos en farmacología y bioquímica provienen de nuestra lengua o han sido adaptados al inglés. Un ejemplo es “dopamina”, derivada de “dopa”, sustancia descubierta en los años 50 y cuyo nombre proviene del aminoácido L-Dopa. Otro caso es “placebo”, una palabra de origen latino que se usa igual en español e inglés.

    En América Latina, la investigación en enfermedades tropicales como el dengue o el Chagas ha producido terminología propia, lo que refuerza el papel del español en la comunicación científica global.

    Ciencia en español: más que una opción, una necesidad

    Aunque el inglés sigue dominando la publicación científica, el español está presente en la generación de conocimiento en múltiples disciplinas. Su uso no sólo es una cuestión de identidad, sino también de acceso. Publicar en español permite que más investigadores de habla hispana puedan acceder a la información sin barreras idiomáticas.

    Por ello, Fomentar la divulgación científica en español a través de Blogs, pódcast y videos en plataformas como YouTube ayudan a hacer la ciencia accesible en nuestro idioma.

    También promover la enseñanza de la terminología científica en español: en muchos países hispanohablantes, los estudiantes de ciencias aprenden los conceptos en inglés, lo que a veces dificulta la comunicación científica en su lengua materna.

    En el mundo de la botánica, la inteligencia artificial y la medicina, nuestro idioma sigue dejando huella. Así que la próxima vez que uses un chatbot en español o leas sobre una nueva especie de orquídea, recuerda que la ciencia en nuestra lengua sigue viva y evolucionando.

    Sigue conociendo más curiosidades del lenguaje y de la lengua castellana, visitando y leyendo los distintos artículos que semana a semana publicamos en el blog de iScribo. Y si buscas mejorar tu escritura en español y corregir alguna variante específica de este idioma, no olvides suscribirte a nuestro maravilloso corrector gramatical. ¡Te esperamos!

  • Spanish in science: Terminology and Presence of the Language in Research

    Spanish in science: Terminology and Presence of the Language in Research

    For decades, science and technology have been dominated by English, but Spanish is not far behind. Although many papers and conferences are written in English, our language plays a key role in various areas of knowledge, from botany to artificial intelligence. Yes, there is also room for Spanish in the world of algorithms and neural networks.

    Spanish in botany: A green legacy

    If there is a field where Spanish has taken root, it is in botany. It is no coincidence that many plants have names in Spanish or Latin with a Hispanic influence. From quina (cinchona), whose active ingredient (quinine) was used as a treatment for malaria, to the ceibo (Erythrina crista-galli), the emblematic tree of Argentina and Uruguay, the jacaranda (Jacaranda mimosifolia) or the quebracho (Schinopsis), Spanish terms have nourished the science of the classification and description of flora.

    Spanish-speaking botanists have significantly contributed to the classification of species in Latin America. Terms such as “epífita” “epiphyte” (a plant that grows on another without parasitising it) or “xerófila” “xerophilous” (adapted to dry climates) are used in Spanish in scientific literature. Even many species of orchids and cacti are named after Spanish-speaking explorers and naturalists.

    Artificial Intelligence in Spanish: Neural Networks and Beyond

    Spanish is also present in the world of technology. Concepts such as “deep learning”, “natural language processing” (NLP) and “convolutional neural networks” (CNN) have their equivalents in Spanish and are increasingly used in research. Artificial intelligence models trained specifically for Spanish, such as BETO (a Spanish version of BERT, the Google model), have emerged in recent years.

    In voice recognition, optical character recognition (OCR) and speech-to-text technologies have progressed in interpreting Spanish, allowing virtual assistants like Siri and Google Assistant to understand regional accents and idioms better. We cannot forget vector databases and RAG (Retrieval-Augmented Generation) architectures, which are helping language models generate more accurate responses in our language.

    Medicine and biochemistry: Terms that cross borders

    Medicine is also strongly influenced by Spanish. Many terms in pharmacology and biochemistry come from our language or have been adapted to English. An example is “dopamine,” derived from “dopa,” a substance discovered in the 1950s whose name comes from the amino acid L-Dopa. Another example is “placebo,” a word of Latin origin used equally in Spanish and English.

    In Latin America, research into tropical diseases such as dengue or Chagas has produced its terminology, reinforcing Spanish’s role in global scientific communication.

    Science in Spanish: More than an option, a necessity

    Although English continues to dominate scientific publication, Spanish is present in generating knowledge in multiple disciplines. Its use is not only a question of identity, but also of access. Publishing in Spanish allows more Spanish-speaking researchers to access information without language barriers.

    For this reason, promoting scientific dissemination in Spanish through blogs, podcasts, and videos on platforms such as YouTube helps make science accessible in our language.

    Also promoting the teaching of scientific terminology in Spanish: in many Spanish-speaking countries, science students learn concepts in English, which sometimes makes scientific communication in their native language difficult.

    Our language continues to leave its mark in botany, artificial intelligence, and medicine. So, the next time you use a chatbot in Spanish or read about a new species of orchid, remember that science in our language is still alive and evolving.

    Keep learning curiosities about the language and the Spanish language, visiting and reading the articles we publish weekly on the iScribo blog. If you want to improve your Spanish writing and correct a specific variant of this language, subscribe to our superb grammar checker. We are waiting for you!

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